Brecha digital en movimiento: desafío de América Latina y el Caribe

A medida que aumenta el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el número de dispositivos que las personas usan para conectarse a Internet, también aumenta la demanda de ancho de banda. La necesidad de  una mayor disponibilidad de infraestructura,  equipamiento y conocimientos crecen paralelamente a los avances tecnológicos, desafiando a los países latinoamericanos y caribeños a zanjar una brecha digital cuya movilidad pareciera tornarla cada vez más dificil de cerrar.

bridging the gapEsta brecha digital en movimiento apura a no quedar atrás en brindar soluciones adecuadas a  una situación que lleva a perder oportunidades de desarrollo,  productividad e inserción en los mercados regionales y mundiales. Jorge Patiño Córdova, trabajó en el ente regulador de telecomunicaciones y en la Agencia de Sociedad de la Información de Bolivia, donde tuvo la oportunidad de promover la primer estrategia nacional de sociedad de la información de este país. Para él, “la brecha digital ha probado ser una brecha digital en movimiento y si bien hay algunas cuestiones que logran superarse con la creación de infraestructura y la adopción de nuevos equipamientos, otras permanecen abiertas como la falta de acceso a las más nuevas tecnologías que van surgiendo, como por ejemplo la banda ancha”

Patiño considera que América Latina y el Caribe aún está rezagada en materia de conectividad por banda ancha. Los últimos estudios realizados  en el marco del Diálogo Regional sobre la Sociedad de la Información (DIRSI), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señalan disparidades con otras regiones del mundo, las cuales influyen  negativamente en la competitividad económica de empresas, productores y trabajadores, además de  la calidad de los servicios públicos, que podrían ser mucho más efecientes principalmente en las áreas de salud y educación.

Patiño señala que “en la región, sólo hay un 10% de penetración en banda ancha móvil y 6% en banda ancha fija. Estos son desafíos que hay que encarar y solucionar”, ya que ”no hay duda que Internet es  un instrumento de desarrollo económico fundamental”.

Según un estudio reciente del BID dado a conocer en 2012, La banda ancha como catalizador del desarrollo económico y social en América Latina y el Caribe, un aumento del 10% en la penetración de servicios de banda ancha en la región determinaría un incremento medio del 3,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y un aumento de la productividad de 2,6 puntos porcentuales.

Sin embargo, no sólo se trata de apuntar al desarrollo económico. Patiño considera que internet “ha empoderado a la gente en el acceso a la información y en la posibilidad de participar en la discusión de políticas y derechos. Esto hace que la gente quiera estar más presente en estos debates e influir en las decisiones políticas. En los ámbitos regionales y mundiales, esto ha venido generando una fuerza importante”.

Ahondando las posibilidades participativas de las TIC, Patiño indica que “existe mayor conciencia sobre los temas de la sociedad de la información  y la posibilidad de una participación pluralista, diversa, y multisectorial ha permitido generar procesos de discusión inclusivos en los países, para la generación de políticas que beneficien a toda la población.”

Mirando hacia el futuro, Patiño nos comentó que “el uso intensivo de Internet exige nuevos servicios, como el acceso a la información, a datos abiertos y modalidades de trabajo que marquen transparencia. También hay otras áreas temáticas verticales, como género y TIC, medio ambiente y TIC, que hay que incluir.para analizar las nuevas tendencias y responder a nuevas demandas”.

Acerca del autor: 

Dafne Sabanes Plou

Dafne es una comunicadora social, trabaja en el Programa de Derechos de las Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones. Es consultora para el proyecto 25 años de la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe.