Desafíos para la interconexión regional: más diálogo e intereses comunes entre los países

Es claro que los estados están avanzando en la creación de infraestructura y politicas de conectividad a internet en la región de América Latina y el Caribe. Si bien los avances son heterogéneos, debido muchas veces a la dimensión de los países, su geografía y la diversidad de su población, los países están rápidamente adoptando infraestructura con múltiples facetas: redes satelitales, inalámbricas, redes troncales y dorsales y anillos de fibra óptica metropolitanos que aseguran la conexión por banda ancha a velocidades aceptables.

También resulta significativa la institucionalización de las cuestiones relativas a la sociedad de la información en los países latinoamericanos y caribeños. Prácticamente en todos ellos existen oficinas creadas especialmente para abordar las demandas y necesidades, que en algunos casos han crecido para transformarse en ministerios de telecomunicaciones y sociedad de la información. Además, ya hay 11 países que cuentan con agendas digitales en marcha, que proyectan los avances para la próxima década, con objetivos claros respecto a la inclusión de la población a través de la educación, el acceso a la información y la participación ciudadana a través de las redes digitales.

La contratación de operadores privados a través de licitaciones públicas es importante, como también el consenso actual entre los países que consideran que el mercado no va a resolver por sí mismo la conectividad en zonas que no resultan comercialmente atractivas y, por lo tanto, la iniciativa de los estados es fundamental para llevar la conectividad a regiones lejanas o zonas urbanas marginadas. Mónica Aspe, coordinadora de la iniciativa e-México del Sistema Nacional de Sociedad de la Información, sostiene que este consenso es reciente y que genera una nueva perspectiva sobre el rol de los estados en el avance de la sociedad de la información, con inclusión y equidad.

Hay varios países que comienzan a pensar en abordar temas en conjunto, tanto de infraestructura como de políticas de TIC, pero todavía no se han planteado planes de trabajo en común en la que todos los países se vean involucrados, salvo los que surgen del plan de acción del eLAC, para el crecimiento y consolidación de la sociedad de la información en la región. En la actualidad, los estudios e iniciativas sobre políticas de banda ancha que coordina la CEPAL, por ejemplo, son un aporte importante para los países que, en general, apuntan a mejorar la conectividad ofreciendo servicios de banda ancha aún en zonas alejadas geográficamente. Para Gustavo Gómez, asesor de la Presidencia en Uruguay sobre políticas de tecnologías de la información y la comunicación, las políticas regionales continúan muy orientadas hacia la creación de infraestructura y de conectividad, cuando ya es tiempo de prestar atención a otras cuestiones también fundamentales.

Gómez considera que “entre las limitaciones y desafíos principales para la implementación de proyectos en común están en primer lugar el acceso real a la conectividad en cada país; considerar qué ofrecen los gobiernos en cuanto a servicios; la capacidad de usar los equipos y servicios por parte de la población, que podría ser complementada con puntos locales como telecentros y los recursos que puede invertir cada país siguen siendo un limitante importante, ya que existen marcadas diferencias en el PIB entre los países de la región.”

Sobre el tema de creación de capacidades, Raúl Echeberría, director ejecutivo de LACNIC, considera que “los estados deberían trabajar mucho más con la sociedad civil, que ha demostrado ser muy eficiente en esta área”. A esto agrega que “a veces más que capacitar hay que mostrar la posibilidad de aprovechar las oportunidades, como ocurre en la tarea que cumplen los telecentros: hacer trámites del Estado, buscar un trabajo, etc. Una vez que las personas empiezan a ver la oportunidad, entonces hay que estimularlas a autoeducarse. Hay mucho potencial para acceder a servicios de e-gobierno a través de centros públicos, que incluso podrían servir como lugares de recepción de documentos oficiales y facilitarles estos trámites a la ciudadanía”.

Con una mirada positiva, Martin Hilbert, ex-coordinador del Programa de Sociedad de la Información de la CEPAL y actualmente investigador de la Universidad de Southern California, evalúa que en estos últimos años “la cooperación entre países en América Latina y el Caribe en temas de sociedad de información muestra muchos mejores resultados ahora en materia de relación entre países, así como en la participación del sector privado, la sociedad civil, las universidades, etc. Todavía faltan más intercambios en materia de salud y educación, por ejemplo, pero existen buenos foros y plataformas de trabajo y en relativamente poco tiempo la región se ha acostumbrado a trabajar conjuntamente y los países saben lo que hacen los demás”.

El futuro del trabajo regional conjunto

Al considerar las posibilidades futuras del trabajo regional conjunto entre los países, varios de los entrevistados consideraron que así como en estos primeros años los países dieron prioridad a los temas de infraestructura, acceso, conectividad y educación, ahora deberían agregarse los temas de acceso a la salud, el gobierno electrónico con acceso a los servicios públicos, la discusión sobre la neutralidad de la red, y todo aquello relacionado a la privacidad, la libertad de expresión y los derechos humanos en internet.

En la región también preocupa la poca participación de los países en los grandes foros internacionales como el Foro de Gobernanza de Internet y el foro regional y los procesos de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información que evaluará las inciativas, los programas y los proyectos a 10 años de su puesta en marcha (CMSI+10).

Mónica Aspe considera que es posible lograr coordinación entre los países. Sobre el tema destaca que “en vistas a la CMSI +10 y los procesos de revisión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es importante aunar criterios en la región y tener presencia en estos foros internacionales. Es fundamental examinarse como paises y como región. Es posible coordinarse, la Unión Europea y el mundo árabe lo hacen. En varios de nuestros países está la conciencia de hacerlo y ya es hora de tener la vision puesta en el 2015”.

José Clastornik, nuevo presidente de la Mesa de Coordinación del eLAC2015 y director de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información del Uruguay, (AGESIC), opina al respecto que la CMSI fue fundamental porque sirvió para sacar a la sociedad de la información fuera del ámbito exclusivo de las tecnologías. “La sociedad de la información no es sólo internet, y siguiendo las pautas de la CMSI, exige un dimensionamiento de temáticas amplio, una ‘agenda de agendas’, con un ejercicio de articulación muy fuerte entre los países”, puntualiza considerando las perspectivas futuras.

 

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Acerca del autor: 

Dafne Sabanes Plou

Dafne es una comunicadora social, trabaja en el Programa de Derechos de las Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones. Es consultora para el proyecto 25 años de la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe.